Aunque es bastante frecuente que en la adolescencia se produzcan cambios en los hábitos alimentarios, es importante actuar si se detectan conductas que consideramos alarmantes.
Para ayudar a una persona cercana que creemos que tiene anorexia o algún trastorno alimentario, lo más importante es pedir ayuda y asesoramiento profesional y para eso se puede acudir al centro de salud. Es importante hablar con esa persona de manera decidida y comentar estas dudas con ella y avisar a las personas de su entorno más cercano que le puedan apoyar.