La masturbación es una práctica sexual que consiste en buscar el placer a través de acariciar diferentes partes de nuestro cuerpo. Sirve, además de para obtener placer, para desarrollar la imaginación y conocer nuestro propio cuerpo y el de otras personas. Cada persona tiene diferentes necesidades y, por tanto, utiliza esta práctica de manera diferente. No hay un número concreto de veces en las que es bueno masturbarse, ni mínimo ni máximo. Cada persona puede realizar estas prácticas sexuales las veces que le resulte necesario y deseable, siempre y cuando no esté obligando a nadie a realizarlas ni se haga daño a sí mismo/a o a otras personas.